sábado, 10 de diciembre de 2011

Mírese al espejo, llame a su propia empresa...





Desde dentro, todo se ve de una manera distinta a cómo se observa, o se oye, desde fuera.

Desde fuera se aprecia eso que se llama imagen. Considerarlo, es como verse en un espejo. Si no lo hacemos, será como salir a la calle con los pelos parados o con la corbata chueca.

Y en las empresas no siempre se mira al “espejo” de los clientes y de la comunidad en general.

Y uno de los “espejos” menos consultados es el teléfono. Desde dentro usted no sabe como responden “el teléfono” de su empresa. En realidad se trata de las telefonistas y también del personal.

La mayoría de empleados contesta los teléfonos distraídamente; muy pocos sienten que están representando a la empresa. Contestan por ellos, pueden estar de buen humor y bien…pero pueden no estarlo y el inocente interlocutor que llama, puede pagar los “platos rotos”.

“Platos rotos” que también pagará, a la larga o a la corta, su propia empresa.

No esta demás que su personal sea educado en ese sentido: cuando levantan el teléfono no es Juan o Juana los que contestan. Ellos son la propia empresa al teléfono. (Hubert Rojas)


jueves, 7 de julio de 2011

El teléfono de su empresa es…¿una momia?




El “rostro” cotidiano de una empresa se oye a través de sus teléfonos. Si cuidamos que nuestra rostro personal esté siempre fresco y lleno de vida, por qué los mensajes grabados de bienvenida o espera de la central telefónica de nuestra empresa, yacen abandonados y monótonos.

¡Vida! ¡Dinamismo! ¡Novedad! …Eso es lo que busca la gente, lo que hace una empresa atractiva y vigente.

Si es Fiestas Patrias, que se escuche en el teléfono
Si es Día de la madre, que se escuche en el teléfono
Si es Navidad y Año Nuevo, que se escuche en el teléfono
Si es Día del Padre, que se escuche en el teléfono
Si es Día de la Amistad, que se escuche en el teléfono

Ah…y si es aniversario de la empresa, no faltaba más… ¡tiene que escucharse en el teléfono de su empresa!

Recuerde, los momias y los sarcófagos tienen su lugar: un museo. Y su empresa no lo es… ¿o si? (Hubert Rojas)

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Anonimato, impunidad o conciencia detrás del teléfono?


Anonimato. Es la condición de la mayoría de empleados detrás de la línea telefónica de una empresa. Pero esa condición no debería implicar irresponsable impunidad.

Unos cientos de llamadas reciben de suerte una sonrisa o una palabra amable pero muchas de ellas tienen que aceptar gestos altisonantes o el malhumor de sus interlocutores ocasionales al llamar a una empresa.

Cuando alguien contesta su teléfono en casa es plenamente responsable de lo que dice y cómo lo dice, pero en una empresa el trato que prodigue un empleado a través del teléfono será tomado por el público como la forma habitual de relacionarse que tiene esa empresa.

En cualquier orden de cosas la unidad hace la fortaleza de un individuo o una entidad.

Por ello, es muy importante crear modelos o formas de trato que permitan mantener una relación homogénea con el público.

Pero no se trata de establecer “speachs” mecánicos y cerrados que den la sensación de que el empleado no tiene capacidad de discernir y lo lleve a actuar como un robot que repita y repita lo mismo y desespere a cualquiera.

De lo que se trata es de crear una conciencia responsable en los empleados de que representan a su empresa cada vez que levantan el teléfono para contestar una llamada.

Esa actitud hará la diferencia. (Hubert Rojas)